• 23 MAR 18
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    Smartphones ¿Cómo afectan a nuestra salud?

    Smartphones ¿Cómo afectan a nuestra salud?

    Hace años que los smarthpones llegaron a nuestras vidas y todo indica que ha sido para quedarse. Cada vez dedicamos más tiempo a hablar por teléfono, chatear o consultar la información que nos proporcionan miles de apps. El último estudio de IAB España 2017 apunta que pasamos alrededor de 2 horas y media al día usando nuestro móvil. Entre los jóvenes, las cifras aumentan considerablemente: la mitad de los jóvenes entre 18 y 24 años pasa más de 4 horas al día delante de la pantalla. ¿Cómo afecta este uso a nuestro cuerpo?

    Imma Fernandez, periodista de El Periódico ha entrevistado a Eduard Díaz, director de la Clínica d’Osteopatia de Barcelona (COB) y osteópata DO para dar respuestas a esta pregunta. Esta entrevista se realizó para el reportaje “Las patologías del ‘homo móvil'” publicado a El Periódico el 24 de febrero de 2018.

    Imma Fernandez: ¿Qué dolencias habéis notado los profesionales causadas por el uso de los móviles? ¿Van en aumento? ¿Existen porcentajes o algún estudio?

    Eduard Díaz: En nuestras consultas observamos que cada vez son más los pacientes que presentan dolencias por un uso abusivo del móvil. Sobre todo, nos encontramos que los pacientes padecen dolor en una o varias de las articulaciones de la extremidad superior, dolor en la zona dorsal y dolor cervical que en muchas ocasiones viene también acompañado de cefaleas.

    Existen distintas referencias en estudios científicos que lo llaman “Ocupational overuse syndrome”: cualquier tipo de dolor causado por un trabajo repetitivo y que incluye lesiones de índole muy diversa como dolor articular, muscular, tendinoso o nervioso en las zonas corporales antes mencionadas. Este problema es el mismo que puede tener un operario en una fábrica que hace el mismo movimiento 300 veces al día manteniendo la misma postura durante 8 horas, 5 días a la semana. Tiene una parte que hace referencia a “patologías tecnológicas” en los que se nombran entidades clínicas como el túnel carpiano y el codo de tenista entre otras.

    Hace unos años, este tipo de dolencias se daba en aquellas personas que trabajaban delante de un ordenador, pero cada vez son más frecuentes debido a la creciente invasión de las nuevas tecnologías. Se han visto incrementadas por el uso constante de dispositivos móviles, donde la postura en excesiva flexión, el trabajo con los pulgares y la mirada fija en letras excesivamente pequeñas inducen grandes alteraciones posturales.

    IF: Parece que también se detectan más dolores de cabeza, también asociado a las cervicales, ¿neuralgias occipitales?      

    ED: Sí, de forma bastante habitual se suelde detectar dolores de cabeza en la anamnesis de este tipo de pacientes. Aunque la neuralgia occipital es un posible diagnóstico no será el único a tener en cuenta. No debemos olvidar que el cuerpo es muy complejo y que existen diversos tipos de dolor de cabeza que pueden presentarse en el paciente y que incluso pueden ir alternando entre varios tipos.

    IF: ¿Pueden devenir problemas crónicos?        

    ED: Por supuesto que sí. Todos los problemas que tienen factores de predisposición y/o de mantenimiento (como podrían ser tener una hernia discal o tener un bajo tono muscular por falta de práctica habitual de deporte) puede convertirse en un problema crónico si éstos no se tienen en cuenta y este caso no es una excepción.

    El problema principal es el hecho de no adoptar una postura adecuada, no hacer un apoyo correcto en la silla favoreciendo (entre otras) que la zona lumbar se flexione y que acabemos estirados en la silla e induciendo otros cambios posturales como el cierre de los hombros hacia delante que va acompañado de la proyección anterior de la cabeza… Tras horas de mantener estas posiciones más forzadas aparece un aumento progresivo de tensión en la zona del cuello y los hombros y también un aumento en la compresión que experimentan los discos vertebrales. De esta manera se producen contracturas en la espalda que dificultan el riego sanguíneo a la extremidad superior, se comprimen las salidas de las raíces nerviosas de la columna… A la larga, todo esto propicia una degeneración en todas estas estructuras siendo la causa de dolor crónico.

    Además, hay que tener en cuenta que su uso es creciente en todos los ámbitos (laboral, escolar e incluso en el tiempo de ocio) debido a la gran versatilidad que tienen. Si nos observamos a nosotros mismos, nos daremos cuenta de que pasamos gran parte del día mirando una pantalla más o menos pequeña según los dispositivos que tengamos a nuestro alcance.

    IF: ¿Qué consejos podéis dar?          

    ED: Cómo osteópatas, nuestro mejor consejo que podemos es evitar un uso prolongado, es decir, evitar pasar demasiado tiempo tanto si es de forma mantenida como intermitente, leyendo en un tamaño de letra poco adecuado, viendo capítulos de series o películas… todo esto produce muchísima tensión y fatiga en los mecanismos que nos permiten mantener nuestra postura óptima.

    Por otro lado, es aconsejable la práctica habitual de cualquier deporte que nos permita aumentar nuestro tono muscular, para así poder reforzar nuestro cuerpo otorgándole una mayor capacidad de recuperar el equilibrio para optimizar nuestra postura, ayudando a disminuir las probabilidades de que se presenten molestias de este u otro tipo, además de otros muchos beneficios de la actividad física.

    En caso de presentar alguno de estos síntomas, es recomendable acudir al osteópata y hacerlo tan pronto como sea posible para que no exista degeneración en las estructuras y evitar que el problema sea cada vez mayor.

    IF: ¿Acuden a consulta también adolescentes y jóvenes con estas molestias?          

    ED: Sí, mi sensación es que cada vez hay más problemas de este tipo que afectan a personas cada vez más jóvenes y creo que esto se debe en parte al uso abusivo de estos dispositivos entre los usuarios más jóvenes sin ningún tipo de formación respecto de la higiene postural.

    Sea cual sea nuestra postura se ve modificada en gran medida por el uso abusivo de estas tecnologías, la tendencia es que la cabeza caiga hacia delante ya sea sentado, de pie e incluso caminando que además de ser peligroso por no ver hacia donde nos dirigimos es antinatural dado que nuestro sistemas de referencias nos exige que la mirada sea hacia el frente y no hacia abajo y esto perturba y crea mucho estrés postural

    Además de los distintos consejos que ya hemos apuntado, os recomendamos utilizar medidas como teclado vocal o reconocimiento de voz para las aplicaciones que sea posible y utilizar siempre que sea posible el dispositivo con pantalla más grande.

    Eduard Díaz,

    Osteópata DO desde 2013 (Escola d’Osteopatia de Barcelona). Director de la COB desde 2016, Tutor Clínico del Máster en Osteopatia de la EOB desde 2015 y osteópata en consulta privada con experiencia en el área de la fisioterapia desde el 2004. Formación continua a través de cursos de postgrado enfocados al perfeccionamiento del diagnóstico clínico, parando especial atención en las alteraciones del sistema visceral y también en el ámbito del embarazo.

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