• 02 MAR 18
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    El hombro, la articulación incomprendida

    El hombro, la articulación incomprendida

    Artículo de Iñaki Díez, osteópata DO.

    11 tendones, 4 articulaciones (una de ellas “falsa”) y unas “almohadillas” llamadas bursas forman el complejo del hombro, o como nos gusta llamarle: la cintura escapular.

    Es frecuente encontrarnos con algún conocido o pariente cercano al que le duele, o le ha dolido, el hombro. De hecho, es uno de los motivos de consulta más frecuente.

    La mayoría de las veces, los responsables del dolor que experimentan los pacientes son los tendones que se inflaman por un abuso o porque han sufrido algún traumatismo como puede suceder en un accidente de coche o en una caída fortuita. En este caso, podríamos deducir de una manera más o menos sencilla que el dolor viene provocado por dicho traumatismo.

    Pero en otras ocasiones, la mayoría de las veces, el dolor en el hombro aparece de una forma progresiva y sin motivo aparente, llegando incluso a no dejar dormir al paciente. ¿Entonces, si no hay motivo aparente, porqué nos duele?

    En esta articulación la respuesta nunca suele ser sencilla, ya que hay muchas articulaciones “más pequeñas” pero no menos importantes y muchos tendones involucrados.

    Siempre me gusta comparar la función del hombro con la de una barca de remos. El remero que no rema no se queja, son los que tienen que remar de más los que protestan.

    Nuestro trabajo como terapeutas consiste en valorar y discernir el tejido que está provocando la dolencia del paciente. Una vez aislada la consecuencia del problema, es el momento de buscar la causa que ha provocado que este tejido se inflame.

    En mi experiencia en el campo deportivo, sobre todo en el balonmano, he observado que es muy frecuente la inestabilidad del complejo del hombro. Excluyendo el hecho que haya habido lesiones como luxaciones, tenemos tendencia a atrofiar algunos de los músculos que nos estabilizan el hombro por desuso o por descompensación muscular. No deja de ser curioso que muchos de los jugadores de balonmano padezcan de este tipo de inestabilidad en una articulación que están entrenando continuamente ¿no?

    Este hecho también es frecuente en el resto de la población, muchas veces causado por nuestra postura en el puesto de trabajo o por la falta de ejercicio físico y termina desarrollando dolor en la cintura escapular.

    Pero no es oro todo lo que reluce. Como bien sabéis el cuerpo humano es una estructura que debemos entender como un conjunto y debemos tratarla como tal. Hay dolores que se manifiestan en el hombro que poco o nada tienen que ver con dicha articulación. Puede que el más famoso sea “el infarto”. Casi todos sabemos que el infarto duele en el hombro izquierdo (generalmente) y que irradia el dolor hacia abajo. Con esto no quiero decir que todos los dolores de hombro sean posibles infartos, pero sí quiero remarcar que hay situaciones clínicas que pueden generar dolor en el complejo de la cintura escapular y no tener un origen “traumatológico”. Tensiones en el diafragma, vesícula biliar o incluso el hígado pueden reflejarse también en el hombro y confundirse con las mal llamadas “tendinitis”.

    Devolver la movilidad perdida a los tejidos y articulaciones de este complejo va a ser fundamental para la recuperación del mismo modo que trabajar los músculos afectados y reentrenar neurológicamente el movimiento de la cintura escapular van a ser otros factores a tener en cuenta en el plan de tratamiento de esta articulación tan compleja pero a la vez fascinante que es el hombro.

    Iñaki Díez,

    Osteópata DO desde 2014 (Escola d’Osteopatia de Barcelona). Trabaja en consulta privada con experiencia en el campo de la fisioterapia desde 2008 y es tutor y profesor asistente en el Máster en Osteopatia de la EOB. Tiene formación como Tutor Clínico por la Osteopathic European Academic Network (OsEAN) y formación continuada en Osteopatía y en técnicas manipulativas de columna y pelvis.

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